Lo que no sabías sobre la donación de óvulos

La donación de óvulos hace tiempo que dejó atrás los mitos y los miedos. Sin embargo, hay hechos que suelen quedar “fuera de escena”, pero que son realmente importantes.

  • La donación no agota el organismo femenino

Un temor común es: “Perderé mis óvulos”. En realidad, cada mes el cuerpo pierde de forma natural decenas de folículos. La estimulación médica solo permite recoger aquellos que de todos modos no habrían madurado. La reserva ovárica no se “consume”.

  • La estimulación hormonal es controlada y de corta duración

Los protocolos modernos duran un tiempo limitado y se realizan bajo control ecográfico y hormonal constante. Las dosis se ajustan de manera individual para evitar la sobrecarga del organismo.

  • El procedimiento de extracción es rápido y sin incisiones

La punción se realiza por vía transvaginal, sin suturas y bajo una breve sedación. El mismo día la donante puede volver a casa, y la recuperación dura 1–2 días.

  • La donación no afecta a la fertilidad futura

Los estudios demuestran que las donantes posteriormente se quedan embarazadas y dan a luz igual que las mujeres que nunca han sido donantes.

  • La selección de donantes no es un cuestionario, sino un filtro de seguridad

Las candidatas pasan por:

  • pruebas genéticas;
  • análisis hormonales e infecciosos;
  • ecografías y evaluación de la reserva ovárica;
  • consultas médicas.
    Esto minimiza los riesgos tanto para la donante como para el futuro bebé.
  • La donación es anónima y está protegida legalmente

Los datos personales de la donante no se divulgan. Los contratos legales establecen claramente la ausencia de derechos y obligaciones parentales.

  • La donante no “entrega a su hijo”

Solo se transfiere material biológico. La donante no lleva el embarazo ni participa en el proceso posterior.

  • La compensación es un reconocimiento del tiempo y el esfuerzo, no un “precio”

Los pagos cubren el tiempo invertido, los procedimientos médicos y las molestias. No es una venta, sino una compensación ética.

  • La donación cambia destinos

Para muchas familias, esta es la única oportunidad de ser padres: en casos de menopausia precoz, baja reserva ovárica, después de enfermedades oncológicas o a partir de los 40 años. Las donantes de óvulos pueden dar esperanza a estas familias.

  • La donación es una elección consciente, no un acto heroico

No es un riesgo ni un experimento. Es un proceso médicamente regulado, con normas claras, control y respeto hacia la mujer.

Conclusión
La donación de óvulos es un procedimiento seguro, controlado y profundamente significativo. No le quita el futuro a nadie, sino que ayuda a crear uno nuevo para quienes llevan años esperando la oportunidad de convertirse en padres.