
Tendencia mundial: por qué la humanidad tiene cada vez menos hijos
En la mayoría de los países del mundo nacen cada vez menos niños. Lo que hace 30 o 40 años parecía un problema exclusivo de algunos países desarrollados, hoy se ha convertido en una tendencia global. Europa, Japón, Corea del Sur, China, Estados Unidos, y ahora también muchos países de América Latina e incluso parte de Oriente Medio, se enfrentan a una fuerte caída de la natalidad.
Los demógrafos ya llaman a esto uno de los cambios más importantes del siglo XXI. Porque no se trata solo del número de niños. La caída de la natalidad afecta a la economía, al sistema de pensiones, al mercado laboral, al futuro de las ciudades e incluso a cómo será el mundo dentro de 50 años.
Las cifras mundiales: la natalidad cae casi en todas partes
En la década de 1960, una mujer promedio en el mundo tenía alrededor de 5 hijos. Hoy esta cifra es de aproximadamente 2,2 hijos por mujer. Es casi la mitad.
Para que la población de un país no disminuya, se necesita una tasa de aproximadamente 2,1 hijos por mujer. Este es el llamado «nivel de reemplazo poblacional». Sin embargo, hoy más de la mitad de los países del mundo ya están por debajo de este umbral.
Los índices más bajos corresponden a:
- Corea del Sur: alrededor de 0,7–0,8 hijos por mujer
- China: aproximadamente 1,0
- Italia: alrededor de 1,2
- España: 1,2–1,3
- Japón: alrededor de 1,3
- Alemania: alrededor de 1,5
En muchos países de Europa hace tiempo que nacen menos niños de los necesarios para la renovación natural de la población. Como resultado, la población envejece y el número de personas en edad de trabajar disminuye.
Por qué las personas retrasan el nacimiento de los hijos
La principal causa de la caída de la natalidad no es que las personas no quieran tener hijos. Al contrario, la mayoría de las encuestas muestran que muchas familias querrían tener dos o incluso tres hijos. Pero la realidad a menudo hace que esto sea casi imposible.
1.Inestabilidad económica
La vivienda se encarece, los precios suben y la seguridad financiera disminuye. Para muchos jóvenes, comprar un apartamento o incluso alquilar una vivienda es cada vez más difícil. Por eso la formación de una familia se pospone.
Las personas primero quieren estudiar, encontrar un trabajo estable, ganar dinero y solo después pensar en tener hijos. Como resultado, el primer hijo llega cada vez más tarde. En los países europeos, la edad media para tener el primer hijo ya supera los 30 años. En algunas ciudades se acerca a los 33–35 años.
2.La carrera profesional y el cambio del papel de la mujer
Las mujeres modernas tienen muchas más oportunidades de educación, carrera y realización personal que hace unas décadas. Este es un cambio positivo, pero también influye en la demografía.
Muchas mujeres no quieren tener hijos demasiado pronto porque primero desean construir una vida profesional, alcanzar independencia económica y realizarse. Como resultado, el embarazo suele posponerse hasta los 35 o 40 años. Pero precisamente después de los 35 años la fertilidad comienza a disminuir de manera natural.
Por qué es más difícil quedar embarazada después de los 35 años
Con la edad, la reserva de óvulos de la mujer disminuye y su calidad empeora. Después de los 35 años, las probabilidades de un embarazo natural disminuyen más rápidamente y, después de los 40 años, muchas parejas ya se enfrentan a la infertilidad o a numerosos intentos fallidos de FIV.
Por eso la demanda de medicina reproductiva está creciendo rápidamente en todo el mundo.
Cada vez más personas recurren a:
- FIV
- donación de óvulos
- congelación de óvulos
- gestación subrogada
- pruebas genéticas de embriones
Hace apenas 20 años, estos programas se consideraban una excepción. Hoy, para muchas familias, son la única oportunidad real de convertirse en padres.
La paradoja del mundo moderno: las personas quieren tener hijos, pero no pueden
Hoy el mundo se enfrenta a una situación extraña. Por un lado, la natalidad disminuye. Por otro, millones de personas no pueden tener el hijo que desean.
Según estimaciones de organizaciones internacionales, aproximadamente una de cada seis parejas en el mundo tiene dificultades para concebir. Las causas son diversas:
- edad tardía
- estrés
- medio ambiente
- enfermedades crónicas
- deterioro de la salud reproductiva
Es decir, el problema no consiste solo en que las personas retrasen el momento de tener hijos. A menudo, cuando finalmente están listas para ser padres, descubren que ya no queda suficiente tiempo.
Cómo intentan distintos países detener la caída de la natalidad
Los gobiernos de muchos países ya intentan estimular la natalidad.
Por ejemplo:
- en Francia, las familias reciben importantes ayudas económicas por los hijos;
- en Suecia y Noruega existen largos permisos parentales y apoyo estatal a los padres;
- en Corea del Sur el gobierno gasta miles de millones de dólares en programas de apoyo a las familias;
- en China, tras la abolición de la política del «hijo único», las autoridades comenzaron a fomentar el nacimiento del segundo y tercer hijo.
Sin embargo, incluso estas medidas no siempre funcionan. La razón es simple: la persona moderna toma la decisión de tener hijos no solo en función del dinero. La estabilidad, la vivienda, la sensación de seguridad y la posibilidad de combinar trabajo y familia siguen siendo factores muy importantes.
Cómo será el mundo dentro de 30–50 años
Si esta tendencia continúa, hacia finales de siglo la población de muchos países comenzará a disminuir.
Esto afectará sobre todo a:
- Europa
- Japón
- Corea del Sur
- China
- parte de Europa del Este
En muchos países habrá más personas mayores y menos jóvenes. Esto significará:
- escasez de trabajadores;
- aumento de la presión sobre el sistema de pensiones;
- cierre de escuelas y guarderías;
- aumento del papel de la migración;
- una necesidad aún mayor de medicina reproductiva.
Algunos expertos creen que dentro de unas décadas los programas de FIV, donación de óvulos y gestación subrogada se convertirán en una parte tan habitual de la medicina como hoy lo son la odontología o la cardiología.
Por qué la medicina reproductiva es cada vez más importante
La tendencia mundial a la caída de la natalidad no significa que las personas hayan dejado de soñar con tener hijos. Al contrario, el deseo de formar una familia sigue siendo muy fuerte. Pero debido a la edad, al estilo de vida y a los problemas médicos, cada vez más personas necesitan ayuda.
Por eso la medicina reproductiva moderna desempeña hoy un papel clave. Da una oportunidad a quienes hace apenas unos años consideraban su situación desesperada. La FIV, la donación de óvulos, la gestación subrogada y otras tecnologías modernas ya han ayudado a millones de familias en el mundo a convertirse en padres. Y, probablemente, en los próximos años su importancia seguirá creciendo.
